Somos la voz unificada del sector

CeJuego representa aproximadamente al 70% del sector del juego presencial privado en España. Como voz del sector, promovemos un modelo de juego seguro y responsable y actuamos como interlocutor ante las administraciones públicas y los medios de comunicación.

¿Qué es el juego privado?

El juego privado es la actividad de juego explotada por operadores privados mediante licencia o autorización administrativa. Está sujeto a control público y a una regulación específica, que varía según la modalidad y la comunidad autónoma competente.

En España, el juego privado incluye salones de juego, bingos, casinos, apuestas, máquinas recreativas y otras actividades de azar desarrolladas por empresas autorizadas.

Este modelo convive con el juego público o reservado, integrado principalmente por las loterías estatales gestionadas por SELAE y por los juegos autorizados a la ONCE.

La diferencia entre juego privado y juego público no depende solo de quién explota la actividad. También cambia el régimen jurídico, el tipo de licencia exigida y la administración encargada de regular, autorizar y supervisar cada modalidad.

Tipos de juego

Juego privado

Es el juego desarrollado por operadores privados que necesitan autorización administrativa para poder operar. Incluye juegos como el bingo, las apuestas deportivas, las máquinas recreativas, los casinos… En el ámbito presencial, su regulación corresponde principalmente a las comunidades autónomas. En el ámbito online, los operadores deben contar con licencia de la Dirección General de Ordenación del Juego.

Juego público

Es el juego cuya explotación está reservada por ley a determinados operadores públicos o de finalidad social, principalmente SELAE y la ONCE. Este régimen se diferencia del juego privado porque no responde al mismo sistema general de licencias competitivas y cuenta con una reserva legal específica. Incluye juegos como las loterías, los rascas instantáneos, las quinielas, los cupones…

Principales normas

Real Decreto 2110/1998

Marco normativo principal
Regula las máquinas recreativas y de azar, así como aspectos vinculados a su fabricación, homologación, instalación y explotación. Su aplicación directa es limitada, ya que la normativa concreta sobre juego presencial corresponde a las comunidades autónomas, salvo en Ceuta y Melilla.

Ley 13/2011

Marco normativo principal
Es la norma principal del juego de ámbito estatal. Regula el juego en España, establece el sistema de licencias, fija obligaciones para los operadores y define las competencias estatales en materia de supervisión, control y sanción. También respeta las competencias autonómicas sobre el juego presencial y reserva las loterías estatales a operadores designados por la ley, como SELAE y ONCE.

Real Decreto 958/2020

Marco normativo principal
Regula la publicidad, el patrocinio, la promoción y otras comunicaciones comerciales de las actividades de juego de ámbito estatal. Parte de su contenido fue anulado por el Tribunal Supremo en 2024.

¿Cómo se regula el juego en España?

La regulación del juego en España se reparte entre el Estado y las comunidades autónomas. El juego presencial privado, como salones, bingos, casinos y máquinas recreativas, depende principalmente de la normativa autonómica. El juego online de ámbito estatal es supervisado por la Dirección General de Ordenación del Juego, mientras que el juego público o reservado, asociado a SELAE y la ONCE, cuenta con un régimen jurídico específico.

Comunidades autónomas

Regulan el juego presencial privado en sus respectivos territorios. Esto incluye la autorización de establecimientos, la planificación de la oferta, las condiciones de instalación, las distancias, los horarios, los registros de prohibidos, la inspección y el régimen sancionador aplicable a salones, bingos, casinos, apuestas presenciales y máquinas recreativas y de azar. Por ello, el juego presencial no tiene una única regulación uniforme en toda España, sino un marco común de legalidad que se desarrolla a través de normas autonómicas específicas.

Controles

Los operadores de juego están sometidos a controles previos y continuados. En el juego online estatal, la DGOJ vela por la integridad, seguridad, fiabilidad y transparencia de las operaciones, así como por el cumplimiento de la normativa y de las condiciones de explotación. Estos controles incluyen la verificación de identidad y edad, la homologación de sistemas técnicos, la supervisión de la actividad, la protección de los participantes y el cumplimiento de las obligaciones de juego responsable.

Inspecciones

La actividad de juego está sujeta a inspecciones administrativas. En el ámbito estatal, la DGOJ puede vigilar, auditar y controlar aspectos administrativos, económicos, técnicos, informáticos, telemáticos y documentales de los operadores. Su función inspectora se basa en la monitorización de la actividad y en actuaciones específicas de inspección. En el ámbito presencial, las inspecciones corresponden a los órganos competentes de cada comunidad autónoma, que verifican el cumplimiento de las autorizaciones, la normativa aplicable y las condiciones de funcionamiento de los establecimientos.

Requisitos legales

Para operar legalmente, las empresas de juego deben cumplir requisitos de autorización, solvencia, homologación técnica, garantías, protección al usuario, prevención del acceso de menores y cumplimiento de las normas de publicidad y juego responsable. En el juego online estatal, los operadores deben contar con licencias generales y, en su caso, licencias singulares para cada tipo de juego. Además, sus sistemas técnicos deben ser certificados y homologados antes de operar.

¿Qué es el juego clandestino y en qué se diferencia del juego autorizado?

En los últimos años se ha extendido el uso del término "juego ilegal" de forma imprecisa, aplicándolo tanto a operadores que actúan sin ningún tipo de licencia como a empresas reguladas que han cometido una infracción puntual. Esta confusión distorsiona la realidad del sector y dificulta el debate público. Por eso, es importante establecer una distinción clara: juego clandestino es aquel que opera fuera de la ley; juego autorizado es el que actúa dentro del marco regulatorio vigente.

El juego autorizado:
regulado, seguro y transparente

El juego autorizado en España opera bajo un marco legal específico, con obligaciones de autorización, supervisión y control. En el ámbito estatal, este marco se articula principalmente a través de la Ley 13/2011, de regulación del juego, el Real Decreto 958/2020 sobre comunicaciones comerciales y el Real Decreto 176/2023 sobre entornos más seguros de juego.

Los operadores online de ámbito estatal deben contar con licencia de la Dirección General de Ordenación del Juego. Además, están obligados a aplicar controles de acceso para evitar la participación de menores y personas inscritas en registros de autoprohibición, así como medidas de protección sobre los datos personales y los fondos de los jugadores.

El sector también tiene un impacto económico relevante en España, tanto por su contribución fiscal como por el empleo que genera. Las cifras concretas deben contextualizarse por año, fuente y tipo de operador presencial, online, público o privado, para evitar comparaciones imprecisas.

Cuando un operador autorizado recibe una sanción, no se convierte por ello en un operador ilegal. La sanción indica un incumplimiento de la normativa aplicable dentro de un sistema regulado. Es distinto de operar sin licencia, supuesto que puede implicar sanciones más graves y el bloqueo del sitio web.

En el juego online, una señal básica para identificar operadores autorizados es que operen bajo dominio .es, aunque la comprobación más segura es consultar el listado oficial de operadores con licencia de la Dirección General de Ordenación del Juego.

El juego clandestino:
sin licencia, sin control, sin garantías

El juego clandestino opera al margen del sistema legal español: sin licencia, sin supervisión administrativa y sin las garantías exigidas a los operadores autorizados. No está sometido a los controles de acceso previstos para proteger a menores y personas autoexcluidas, ni ofrece los mecanismos de reclamación propios del mercado regulado.

La DGOJ advierte de que las plataformas de juego no autorizadas pueden poner en riesgo los fondos del jugador, sus datos personales y su protección frente a prácticas fraudulentas. A diferencia del juego autorizado, el juego ilegal escapa al control ordinario de la administración, no se integra en el sistema tributario español y dificulta la trazabilidad de los beneficios obtenidos.

Además, operar sin licencia puede acarrear sanciones muy elevadas y el bloqueo de la web. Sin embargo, cuando estos operadores actúan desde fuera de España o mediante estructuras opacas, la ejecución efectiva de las sanciones puede resultar más compleja.

Una señal de alerta clara: en el juego online dirigido a España, los operadores autorizados deben operar bajo dominio .es. Aun así, la comprobación más segura es consultar el buscador oficial de operadores con licencia de la Dirección General de Ordenación del Juego.

Preguntas frecuentes

¿Cuánta gente juega en España?

Jugar es una actividad habitual en España. En 2024, el 85,1% de los residentes entre 18 y 75 años participó en algún tipo de juego, lo que equivale a 30,7 millones de personas. La mayoría lo hizo en juegos públicos, como la Lotería de Navidad, los cupones de la ONCE o las loterías tradicionales. También existe una parte relevante de juego de entretenimiento: más de 6,6 millones de personas jugaron en 2024 para entretenerse o divertirse, en casinos, bingos, salones, apuestas o máquinas en hostelería. El juego online mantiene un peso más limitado: durante 2024 jugaron online alrededor de 2 millones de personas, con una media mensual inferior al millón de jugadores.”

No todos los juegos se juegan por las mismas razones. En España conviven formas de juego muy distintas, con motivaciones, perfiles y hábitos diferentes. Las loterías y grandes sorteos suelen estar asociados a la ilusión, la costumbre y la expectativa de obtener un premio importante. La Lotería de Navidad, los cupones de la ONCE o las primitivas forman parte de hábitos sociales muy extendidos, muchas veces compartidos con familiares, compañeros de trabajo o grupos cercanos. El juego de entretenimiento responde a una lógica distinta. Quienes acuden a casinos, bingos, salones, apuestas o máquinas en hostelería suelen hacerlo para pasar un rato de ocio, compartir una experiencia, comentar una jugada o probar suerte durante unos minutos. En estos casos, el juego se sitúa más cerca de otras actividades de ocio: se dedica un tiempo, se asume un gasto acotado y se busca entretenimiento. También hay juegos en los que pesa más la habilidad, el conocimiento o la afición. Es el caso de determinadas apuestas deportivas o juegos de casino, donde el interés no está solo en el resultado, sino también en entender las reglas, seguir el deporte o compartir códigos con otros aficionados.

En España, el juego privado, tanto presencial como online, aporta, entre tasas especiales e impuestos comunes, 1.857 millones de euros, 1.110 más que el juego público (747 M€). Además, la fiscalidad asociada al sector también tiene un peso significativo, ya que la tasa sobre el juego privado presencial que recaudan las comunidades autónomas alcanza los 1.024 millones de euros. En términos de empleo, el juego privado ocupa a 49.836 trabajadores, 16.637 más que en el juego público (33.199), con un alto grado de feminización, cercano o superior al 50%, especialmente en puestos de atención al público. Por su parte, las máquinas tipo B en hostelería sostienen 39.791 empleos. En último lugar, cabe destacar que, dentro del sector privado, el juego online se ha convertido en un potente creador de empleo, con un fuerte peso en Ceuta y Melilla, aportando empleo de calidad en zonas con menor dinamismo económico, promoviendo así la cohesión territorial.

El juego regulado en España está sometido a controles para proteger a los usuarios y garantizar que la actividad se desarrolle dentro de la legalidad. El acceso al juego está prohibido a menores de edad. En el juego online, los operadores deben verificar la identidad y la edad de los usuarios antes de permitir el registro o la participación con dinero real. En los establecimientos físicos, existen controles de acceso para impedir la entrada de menores y de personas inscritas en registros de prohibidos. Para saber si una web de juego es segura, el usuario debe comprobar que cuenta con licencia oficial de la Dirección General de Ordenación del Juego, que opera bajo el dominio web “.es” y que muestra el distintivo de juego autorizado. Estas señales indican que la plataforma está sometida a supervisión pública y debe cumplir obligaciones legales de seguridad, transparencia y protección al jugador. Si un usuario tiene un problema con una plataforma de juego, debe dirigirse primero al servicio de atención al cliente del operador. Todas las plataformas con licencia están obligadas a contar con canales de reclamación. Si la respuesta no llega o no resulta satisfactoria, el usuario puede elevar la reclamación ante la Dirección General de Ordenación del Juego.

Junta directiva

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Marta Vidal

Presidenta de CeJuego
Presidenta Grupo Servimátic

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Alejandro Landaluce

Director general de CeJuego

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